Novedades

Empleos verdes para la sostenibilidad. ¿Soy un empleador o un empleado verde?

Publicado en

El nuevo acuerdo verde global del año 2009, con sus tres propósitos principales: i) la reactivación de la economía mundial y la generación y conservación de empleos, ii) la promoción del crecimiento sostenible junto al logro de los objetivos de desarrollo del milenio y iii)  la reducción de la dependencia al carbono y la degradación de los ecosistemas; dio lugar al concepto  de crecimiento verde, entendido como la posibilidad de crecer económicamente respetando el medio ambiente. De ahí surge la pregunta de cuál debe ser la fuerza laboral que permitirá dicho crecimiento y aparece como respuesta el término empleos verdes.

El empleo verde tiene múltiples definiciones desde la comunidad internacional, no obstante, para Talento Verde S.A.S resulta fundamental la establecida por la Organización Internacional del Trabajo que entiende que “los empleos verdes son empleos decentes que contribuyen a preservar y restaurar el medio ambiente ya sea en los sectores tradicionales como la manufactura o la construcción o en nuevos sectores emergentes como las energías renovables la eficiencia energética.” Específicamente, un empleo decente, característica fundamental del empleo verde, es aquél que permite que las personas logren sus aspiraciones durante su vida laboral, que garanticen ingresos justos, seguridad y protección social, proyección personal, libertad e igualdad.

Las características de los empleos verdes son:

  • Aumentar la eficiencia de consumo de energía y materias primas
  • Limitar las emisiones de gases de efecto invernadero
  • Minimizar los residuos y la contaminación
  • Proteger y restaurar los ecosistemas
  • Contribuir a la adaptación al cambio climático

Existen dos enfoques de empleos verdes, el primero, se compone por aquellos empleos que se derivan de la producción de bienes o servicios ambientales y sostenibles, y el segundo,  de los empleos generados para lograr cadenas productivas respetuosas con el medio ambiente.

Por su parte, los empleadores verdes pueden ser:

  • Negocios verdes, que tienen como objeto social un fin ambiental y sostenible.
  • Emprendedores verdes: personas o grupos  de personas con ideas de negocio sostenibles  o con propósitos ambientales.
  • Organizaciones cuyos propósitos no son en sí mismos enfocados en intereses medioambientales, pero buscan que sus procesos productivos y su modelo de negocio se encuentren en la lógica de la sostenibilidad y sean amigables con el medio ambiente

Esta dinámica laboral plantea además el concepto de Talento Verde, que hace referencia a aquellos empleados con una sensibilidad por los temas ambientales y comportamientos sostenibles en su vida cotidiana, y aquellos necesarios para consolidar una cultura organizacional ambiental y lograr los objetivos de una estrategias de sostenibilidad . Por lo general, todo empleado verde es un talento verde, pero no todos los talentos verdes son empleos verdes. Es importante saber que TODOS los empleados de una organización deberían ser talentos verdes si queremos lograr territorios y organizaciones sostenibles.

 

Ver el Webinar completo:

Leer más

Utilizar un Pitillo Natural puede ayudar a salvar vidas

Publicado en

Hay que tomarse las cosas en serio

  es una idea que nace desde la sensibilidad. Camilo Osorio, Ingeniero Mecánico y  su esposa Astrid Barajas, Geóloga, son personas con una alta conciencia sobre el medio ambiente, tanto así que un video que circuló por las redes sociales hace unos 3 años, fue el impulso clave para llevarlos a pensar en que debían hacer algo. El video mostraba cómo le extraían un pitillo atorado en la nariz a una tortuga marina, mientras su dolor era más que evidente.

El alto consumo de pitillos y materiales plásticos ha generado una mancha de contaminación de 22.195 km2  en el océano pacífico, afectando en gran medida a las especies marinas, en especial a las tortugas, estimando que si no se plantean soluciones a este problema, la especie dejará de existir para el 2030.

Para el año 2016, sale el concurso Capital Semilla de la Alcaldía de Medellín, en el cual realizan la convocatoria y participan con toda la fuerza necesaria para impulsar su iniciativa de cómo hacer un pitillo natural que fuese amigable con nuestro entorno, minimizando el impacto negativo para el medio ambiente.

Al pasar los 5 filtros designados por la Alcaldía en el concurso se declaran como ganadores, recibiendo a cambio un apoyo económico y formativo por parte de asesores que ayudaron a darle una mejor estructura y organización a la idea inicial, y con esto poder llegar a un producto mínimo viable.

¿En qué consistía la idea de un pitillo natural y sostenible?

Inicialmente los pitillos eran elaborados en bambú, luego de un análisis crítico se dieron cuenta que el bambú producía un resultado muy rústico, además de que al realizar el Estudio de Sanidad, la Secretaría de Salud junto con la entidad encargada, les informaron que el bambú no cumplía con las características para ser denominado como sanitario,  pues en su naturalidad estaba conformado por unas fibras que contenían cierta suciedad.

Poco después, en una feria artesanal, Camilo y Astrid encontraron una planta semejante al bambú llamada Poaceae, que se utilizaba para hacer instrumentos y que sí cumplía con los estándares de sanidad, siendo apta para su utilización.

En la búsqueda sobre cómo procesarla y esterilizarla, Camilo llegó a una fórmula que no requería el uso de químicos para lograrlo. Una fórmula a base de Miel que le permitiría sellar la madera para que no le entrase ningún tipo de suciedad ni humedad.

Entre la materia prima de los pitillos está la caña. Su proceso de esterilización consiste en aplicar seis (6) capas de la formula esterilizante, que definen las seis (6) posibilidades de reutilización  del pitillo, es decir, una vez utilices el pitillo podrás lavarlo seis veces y volver a utilizarlo; cada lavada implica eliminar una capa de esterilización, por ello se aconseja de manera importante realizar el lavado únicamente con agua, evitando y eliminando el uso de jabón o detergente, pues esto podría contaminar tanto el pitillo como el agua, interfiriendo en el concepto de sostenibilidad y yendo en contra del objetivo consciente y amigable con el medio ambiente de esta organización.

Una vez el pitillo termina su vida útil, degradándose se convierte en abono natural. También desarrollaron un mezclador germinable, Por cada Mezclador PitNatu desechado, germinan 3 plantas, entonces te imaginas…¿Cuántas plantas podríamos sembrar?, no solo es vender y utilizar un pitillo, es devolverle a no solo es vender y utilizar un pitillo, es devolverle a la naturaleza lo que ella nos regala.

El proceso de comercialización inició en noviembre del año pasado, lo que indica que para este 2019, especialmente en la ciudad de Medellín, se encuentran en una etapa de apertura de mercado, generando y buscando alianzas.

Su público está dirigido a: Restaurantes, Empresas, Fundaciones, Casas de Eventos, Organizaciones no gubernamentales y privadas, Comunidades y Personas Naturales.

La estrategia de ventas se direcciona hacia dos modelos: venta directa y por suscripción, la diferencia radica en que los clientes por venta directa son aquellos que solicitan unidades diversas de pitillos según sus necesidades, desde Santander, Medellín y cualquier parte del país (envíos nacionales), y los suscritos, son aquellos que ya tienen un contrato de alianza firmado para una compra estable mes a mes.

Ambos poseen beneficios de descuentos según el modelo de compra a elegir y como valor agregado para los restaurantes que se suscriban, PitNatu  hace una recolección de residuos como, el aceite usado, el plástico y vidrio; tomando esto como parte de pago de la factura, mitigando el total del costo del contrato y sumado a ello, se les brinda una orientación y un Plan de Gestión de Manejo de Residuos.

La personalización de los pitillos es otro valor agregado, se hace según las necesidades del evento o de los clientes, para sourvenirs, fechas especiales o recordación de marca de los restaurantes, quienes regalan sus pitillos logrando que más personas se sumen a la idea de contribuir a un mejor planeta protegiendo especialmente a las especies marinas. El precio por unidad varía entre $850 pesos y $1.800 pesos, de acuerdo al diseño y el empaque que se requiera.

Fomentando el empleo y trabajo verde con fidelidad y constancia

La planta de producción está ubicada en Santander, poseen una capacidad de elaboración de 30mil unidades al mes, allí es donde se cosecha y se recolecta la materia prima. Una familia campesina de cuatro integrantes es la encargada del proceso de siembra, corte y secado de la caña, familia que trabaja con todo su cariño y empeño al sentirse amparadas con todas sus prestaciones por un contrato digno de trabajo, convirtiéndolos en pilares clave de crecimiento y apoyo para PitNatu.

Dentro de todo su proceso de producción, esterilización y comercialización, la organización busca ser consciente y respetuosa con la naturaleza, fomentando continuamente la sostenibilidad, es por ello que:

  • Toda el agua utilizada en el proceso de lavado se reutiliza con la ventaja de no contener ningún químico, en jardines o actividades domésticas.
  • Utilización de la luz solar para el proceso de secado.
  • Un Pitillo Mezclador PitNatu después de su uso germina en tres planta, regresando a su lugar y devolviendo a la naturaleza la gratitud de su uso.
  • Las tarjetas de presentación al contener tinta, se mezclan con semillas para que así luego puedan ser sembradas y germinar en una planta.
  • Los empaques de los pitillos se elaboran en tela o papel ecológico.
  • Para las empresas y restaurantes fieles que compran por suscripción, PitNatu irá a capacitar a sus empleados en temas de sostenibilidad y en cómo potencializar este concepto dentro de la imagen corporativa.

“Más que vender un pitillo es crear y ofrecer un concepto amigable con el medio ambiente, de querer retribuir a la naturaleza, un concepto de ser cada día más sostenibles y con esto generar conciencia en la sociedad”. Camilo Osorio

 

 

Leer más

Bicicletas para la sostenibilidad: Inmotion Group

Publicado en

En el año 2014 se constituye formalmente la idea de cuatro egresados de la Universidad Eafit, que a partir de una observación rigurosa de la ciudad de Medellín decidieron crear soluciones para la movilidad sostenible en una ciudad que poco a poco se queda pequeña y tiene grandes problemas de calidad del aire. Así nace Inmotion Group, una organización que tiene como propósito no solo la comercialización sino también la construcción de bicicletas eléctricas; este es un reto grande, ya que, como nos cuenta Manuela Calle, co-fundadora y jefe de mercadeo de la empresa,  Medellín es una ciudad con una topografía complicada y hacer que las bicicletas sean funcionales para el territorio significó un proceso investigativo largo que finalmente hizo que la organización no fuera concebida solo como una empresa de manufactura sino como un laboratorio de pensamiento de movilidad sostenible.

La empresa trabaja sobre tres frentes específicos, que son:

  • Desarrollo del producto: que se constituye por la fabricación de las bicicletas y vehículos unipersonales.
  • Relacionamiento con el modelo de negocio: que empresas de la ciudad se sumen a la iniciativa de movilidad sostenible y se implementen sistemas de movilidad corporativa. Ejemplo de ello es el convenio que Inmotion Group tiene con el Grupo Argos, que, a grandes rasgos, es generar incentivos para que el talento humano de la multilatina se transporte en las bicicletas eléctricas que de antemano Inmotion Grupo le ha otorgado a Argos.
  • Sistema de información que permita hacer trazables sus productos; junto con un soporte de servicio técnico para prolongar la vida útil de las bicicletas y vehículos.

En síntesis, el trabajo se guía por la idea de mejorar las condiciones de movilidad y que estas redunden en la calidad de vida de las personas, dotándolas de un entorno de bienestar y sostenibilidad.

Como nos mencionaba Manuela, la vocación de Inmotion Group es ser una organización que se encarga de pensar la ciudad y su movilidad; de allí que estuvieran poco interesados en importar las bicicletas, ya que la idea era acoplarse a las condiciones específicas de Medellín y también vincular en todo el proceso de manufactura, comercialización, mercadeo, etc a la ciudad y así lograr un verdadero impacto para la transformación.

Lo anterior es posible gracias a procesos de tercerización con diversas empresas de la ciudad, a las cuales se les diseñan estrategias productivas que sean coherentes con el enfoque sostenible, especialmente ambiental, de las bicicletas eléctricas.

Si quieren conocer más sobre la organización visiten la pagina web http://igmovilidad.co/

Leer más

Educación, empresas y desarrollo sostenible ¿Inseparables?

Publicado en

El papel de la escuela en la Educación para el Desarrollo Sostenible, se fundamenta en el hecho de que la escuela, además de ser una entidad en la cual se refleja y se crea una cultura, tiene la capacidad de transformar profundamente las estructuras sociales; es decir, la forma de pensar, sentir, y actuar de los individuos

(Villamil, et. al. 2011)

El desarrollo sostenible, es definido en el Informe Brundtland de la Organización de Naciones Unidas (ONU), como “desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las propias”. Su objetivo es lograr el equilibrio en tres dimensiones básicas: la económica, la social y la ambiental; gestionando de manera eficiente los recursos naturales a través de la planeación social bajo el marco del crecimiento económico (Haro &Taddei, 2014).

La importancia lograda luego de la presentación del informe Brundtland, conllevó a la generación de estrategias internacionales vinculantes para mitigar el impacto ambiental;  entre ellas se encuentra la proclamación del Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible 2005-2014 mediante la Resolución 57/254 de Diciembre de 2002, cuyo organismo responsable sería la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

 El decenio se establece con el propósito de integrar los “principios, valores y prácticas del desarrollo sostenible en todos los aspectos de la educación y el aprendizaje con miras a afrontar los problemas de carácter social, económico, cultural y del medio ambiente del siglo XXI”(Rodríguez & Guerra, 2009)

El enfoque hacia la educación se da bajo la idea de que es necesario modificar las formas de pensar y actuar convencionales, enfocadas en el consumo y derroche, amparándose en las creencias del bienestar y la comodidad. Es así como la formación de los individuos debe darse enmarcada en la educación ambiental donde se resalte la responsabilidad que se  tiene sobre las problemáticas- especialmente ambientales- producto de un proceso de toma de decisiones poco crítico.

Replantearse la manera en que la sociedad ha determinado las estructuras económicas, sociales y tecnológicas, puede lograrse, según la ONU, a través de la academia, pues, es un actor fundamental en la creación de los marcos mentales, imaginarios y la forma de sentir y actuar de las personas; esto lo logra mediante el desarrollo continuo de la reflexión, la crítica y confrontación de las costumbres vigentes.

¿Cuáles han sido los avances de Colombia en cuanto a la Educación para la Sostenibilidad?

El decreto 2811 de 1974 determinó la creación del Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables y Protección al Medio Ambiente y obligó a la participación del sistema educativo en todos los niveles de formación.

El decreto 1336 de 1978 reglamentó los artículos 14 y 17 del decreto anterior y estableció una Comisión Asesora para la Educación Ecológica y de Ambiente, también asignó al Ministerio de Educación Nacional como el coordinador de la comisión, entre sus funciones estaba el incluir los componentes de ecología, preservación ambiental y recursos renovables en los modelos de educación.

La ley 99 de 1993 creó el Ministerio de Medio Ambiente, el cual tuvo la tarea, entre otras, de trabajar en conjunto con el Ministerio de Educación Nacional para generar programas y pensum con vocación ambiental y sostenible.

El decreto 1743 de 1994 que “instituye el Proyecto de Educación Ambiental para todos los niveles de educación formal, se fijan criterios para la promoción de la educación ambiental no formal e informal y se establecen los mecanismos de coordinación entre el Ministerio de Educación Nacional y el Ministerio del Medio Ambiente.” (decreto 1743 de 1994, Ministerio de Educación).

Promulgación de la Política Nacional de Educación Ambiental 2002, fortalecida por la ley 1549 de 2012 que busca la incorporación efectiva de dicha educación en todos los rincones de la nación para el  desarrollo territorial.

El acuerdo 407 de 2015 establece un acuerdo entre el Ministerio de Educación Nacional y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible llamado: Alianza Nacional por la formación de una ciudadanía responsable: un país más educado y una cultura ambiental sostenible para Colombia

Si bien existe un compromiso nacional con respecto a la educación para la sostenibilidad , influenciado por las tendencias internacionales del desarrollo sostenible, se ha criticado el enfoque poco funcional y articulado de la educación ambiental en el país (Rodríguez & Guerra, 2009), el cual poco a poco ha sido reforzado, pero que aún requiere el apoyo de más sectores. Son las empresas, como los grandes actores determinantes de las tendencias mundiales de los últimos años, que además guardan estrecha relación con la transformación de los recursos naturales, quienes tienen también la responsabilidad de sumarse a las iniciativas tanto para la conservación ambiental como la educación ambiental para la sostenibilidad.  

La empresa es en sí misma un lugar de procesos de aprendizajes, por lo que las acciones formativas y pedagógicas son inherentes al mismo y se hace explícito mediante los programas internos amigables con el medio ambiente (ahorro de luz y agua; reciclaje) que trae consigo, entre otras cosas, la generación de empleos verdes.

Bibliografía

Haro, A. & Taddei I. (2014). Sustentabilidad y economía: la controversia de la valoración ambiental. Economía, Sociedad y Territorio (vol 14, núm.46. 2014), p. 143-767. Recuperado de: https://goo.gl/TuZCcX

Rodríguez, H. & Guerra, Y. (2009). Propuesta de educación para el desarrollo sostenible: perspectiva pedagógica para la Universidad Militar Nueva Granada.  Revista educación y desarrollo social (Vol. 3, núm 2. 2009) p. 72-85. Recuperado de: https://revistas.unimilitar.edu.co/index.php/reds/article/view/879/630

Bokova, I. (2014). Unesco hoja de ruta para la ejecución del programa de acción mundial de educación para el desarrollo sostenible. Recuperado de: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000230514_spa

Villamil. H. Guerra, Y. & Guzmán, A. (2011). El rol de la educación frente al desarrollo sostenible: una mirada desde el marco del decenio de la educación para el desarrollo sostenible 2005-2014. Revista educación y desarrollo social (vol 5. núm 1) p.127-138. Recuperado de: http://www.umng.edu.co/documents/63968/80124/9.pdf

 

Leer más

CicloBosque

Publicado en

CicloBosque está conformado por tres ingenieros electricistas de la Universidad Nacional de Medellín. Los tres socios son usuarios de la bicicleta y encontraron una falta de parqueaderos adecuados y seguros en los lugares públicos y privados de la ciudad. También identificaron que en la ciudad se está invirtiendo en infraestructura para ciclorutas y parqueo, pero hay una falencia en parqueaderos privados en las organizaciones tanto públicas como privadas.

Estuvieron en un evento llamado Innóvate EPM que se publicó en la universidad, en el que participaron universidades de Medellín y Manizales con iniciativas relacionadas con sostenibilidad (movilidad, agua, manejo de residuos sólidos, energías limpias, etc). Para el evento, Jorge Durán presentó el boceto de un parqueadero para bicicletas, pensando en la necesidad que identificó como biciusuario. En este concurso se seleccionaron las mejores iniciativas y, luego de tres pitch, 5 finalistas (entre los cuales se encontraba CicloBosque) se presentaron ante un jurado especializado.

Luego del evento, se creó un prototipo de parqueadero de bicicletas de forma vertical. En un inicio, pensaron en un sistema electromecánico, y poco a poco fueron simplificando la idea para hacerla más accesible. También incluyeron el factor de la automatización, con el fin de hacerlo más seguro. Por ejemplo, si algo le ocurre a la bicicleta cuando está parqueada, el sistema envía una notificación por mensaje de texto al usuario, policía o la empresa de seguridad del cicloparqueadero.

A medida que hacía validaciones con distintos clientes, el equipo de CicloBosque concluyó que la verdadera necesidad estaba más allá de la infraestructura del parqueadero, por lo que fueron modificando el modelo de negocio.

Participaron en Emprendimiento Sostenible con el Área Metropolitana, donde se presentaron 392 iniciativas y empresas. CicloBosque se presentó como una de las 50 iniciativas de Itagüí, entre las que elegían una, y tras varios filtros incluyendo un pitch frente a un jurado, fue seleccionado. A raíz de esto, los socios recibieron acompañamiento en una incubadora empresarial con asesorías del AMVA en temas legales, financieros y administrativos.

De esta forma, CicloBosque pasó de vender infraestructura a vender sistemas de información, pues por medio de encuestas, se concluyó que el ciudadano no está dispuesto a pagar por el servicio de parqueo de su bicicleta. El enfoque nuevo del negocio se basa en la “Ley Probici” (1811 de 2016) y el decreto del Área Metropolitana, los cuales obligan a empresas públias a tener biciparqueaderos disponibles para sus empleados. Ahora, CicloBosque se dirige a empresas que buscan tener infraestructura y recolectar información de los usuarios de sus parqueaderos de bicicletas.

El equipo formuló un software para este nuevo modelo de negocio, en el cual varias organizaciones han mostrado interés, como Ciudad del Río, la UPB, la Universidad Nacional y la Central Mayorista en Itagüí, lugares donde hay un gran flujo de bicicletas.

Con estos cambios, CicloBosque se convirtió en un dinamizador del medio ambiente, integrando proyectos de sostenibilidad y ayudando a las empresas a cumplir con la normatividad. Su objetivo es hacer un aporte al principal problema de Medellín, que es la movilidad.

¿Cómo funciona el software de CicloBosque? Se trata de una plataforma web que utilizan tanto el establecimiento como el usuario del parqueadero. Allí se recolecta información de los usuarios relacionada con su historial de uso del parqueadero como sus rutas y las tendencias de uso, lo que plantea posibilidades de ofrecer incentivos por utilizar la plataforma, realizar pautas comerciales a través de ella y la gestión de la información de los usuarios de un establecimiento. Ya existe un prototipo operativo y funcional al que los clientes pueden acceder para tener un demo.

Listos para trabajar por los objetivos del 2019, los socios ya cuentan con un producto mínimo viable del software y su integración con el hardware. Ellos buscan romper las barreras de comercialización y continuar con las validaciones con clientes que ya han adelantado en este año y medio de gestión. Sus primeros clientes son clave para sentar antecedentes y una experiencia que evidencie todo el proceso del proyecto hasta el momento. Actualmente trabajan con la metodología lean startup que consiste en implementar metodologías ágiles e incrementales de desarrollo.

También han trabajado en alianzas con la Universidad Nacional y agregaron la pauta comercial a su modelo de negocio, lo que atrajo el interés de otras instituciones como la Universidad Pontificia Bolivariana. Otra alianza planteada es la posibilidad de asegurar los parqueaderos para estar en capacidad de responder por un porcentaje de hasta el 85% de la bicicleta, en caso de robo.

Leer más