
Una transición energética sí, pero justa: las voces en los territorios que deberían ser escuchadas.
Se ha hablado mucho de las oportunidades que traerá la transición verde, especialmente en la generación de empleos verdes. Sin embargo, es importante hacernos una pregunta incómoda pero necesaria: ¿qué pasará con los trabajadores y comunidades que han sido el corazón de los modelos productivos tradicionales?
La transición no solo crea empleos; también implica la transformación, sustitución e incluso la desaparición de otros. Esta realidad pone sobre la mesa un reto ineludible, asegurar que el cambio hacia una economía verde no profundice desigualdades ni deje atrás a quienes hoy dependen de sectores en transición.
Por eso, cada vez con mayor fuerza, se insiste en que este proceso no solo sea verde, sino realmente justo, uno que acompañe, proteja y genere nuevas oportunidades para todas las personas, priorizando a quienes se verán más afectados.
Lograrlo implica ir más allá de las buenas intenciones. Requiere habilitar mecanismos efectivos como el diálogo social —promovido por la Organización Internacional del Trabajo— y fomentar la co-creación de soluciones entre gobiernos, empleadores y trabajadores, de modo que la transición se construya de manera participativa, equitativa y sostenible en el tiempo.
Ya hay propuestas que merecen ser escuchadas
En Talento Verde queremos amplificar las voces de trabajadores y comunidades en sectores en transición, reconociendo que su participación no solo es necesaria, sino fundamental para construir un futuro más justo y sostenible.
En este contexto, compartimos la Agenda para una Transición Energética Justa, un documento que recoge las propuestas, voces y experiencias de trabajadores y comunidades de zonas mineras en Colombia, como La Guajira y el Cesar, y que traza una hoja de ruta concreta para avanzar hacia una transición energética en los territorios, sin que nadie se quede atrás.
Esta agenda surge en el marco del proyecto pionero Renova-Acción, impulsado por el Movilizatorio, una iniciativa que busca articular a sindicatos, liderazgos comunitarios y actores clave para incidir de manera efectiva en las decisiones sobre el futuro de las energías limpias en el país.
A través de cuatro pilares fundamentales —i) gobernanza y participación ciudadana, ii) derechos laborales y justicia social, iii) desarrollo económico y productivo, y iv) educación y ambiente—, se agrupan las propuestas construidas por organizaciones como SINTRAMINERGÉTICA, COOMUSTIER, la Confederación General del Trabajo (CGT), SINTRADEM, SINTRACARBÓN, SINTRAELECOL, CIPAME y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), quienes, desde sus territorios y experiencias, aportan a esta agenda con la esperanza de que sus voces sean escuchadas y tenidas en cuenta en las decisiones sobre la transición energética en el país.
La transición justa, se construye entre todos y todas
La transición energética justa no es solo un desafío técnico; es, ante todo, un compromiso ético con las personas y los territorios. Escuchar, reconocer y actuar a partir de las voces de quienes han sostenido históricamente estos sectores será la base para construir un futuro verdaderamente sostenible.
Desde Talento Verde, hacemos un llamado a que esta conversación se amplíe y se traduzca en acciones concretas. Porque una transición solo será justa si se construye entre todos y todas.